Color y anodizado

La gama de colores que podemos conseguir con los tratamientos superficiales de metales en general y con el anodizado de titanio en particular, depende de varios factores mesurables que intervienen en todos los procesos.

Vistas las gradaciones que ofrece la carta de colores, en teoría se podrían conseguir tantos tonos como fracciones de tiempo, reactivos y voltaje aplicado pudiésemos controlar en la fase electrolítica.

Pero nos encontramos que en la ecuación final interviene también la percepción visual, un parámetro que no es precisamente objetivo si hablamos de valoración cromática. Algunas fuentes de investigación aseguran que el ojo humano medianamente entrenado puede distinguir alrededor de un millón de colores.

Consecuentes con todo lo expuesto, en Anodime siempre pedimos a nuestros clientes que intenten circunscribir sus requerimientos a una gama lo más concreta y acotada que les sea posible. Las codificaciones de las que disponemos hoy en dia (libros de color, estándares normativos, RAL) nos ayudan a fijar el espectro cromático que hemos de conseguir.

Como cada caso es un mundo, lo mejor es que se ponga en contacto con nuestros expertos para que le proporcionen toda la información necesaria para que de las piezas a tratar acaben con el aspecto deseado según sus necesidades cromáticas .